sábado, 19 de mayo de 2007


Las historias de pactos con el diablo siempre cuentan lo mismo: alguien lo llama, él llega y luego no hay ni cómo correrlo. Los diablos no toleran una falsa alarma. Una mañana puedes levantarte con buenas intenciones, pero si el día anterior se te ocurrió llamar al diablo, va a ser él quien se encargue de tus intenciones.

Siempre entrando, así de esa manera...XV

2 comentarios:

la unica que no tiene camara dijo...

si noes de esa manera entonces como?
mas bien...
tratalo bien.. mmm...
..esesiempre tiene losuyo...

Amanda Tello dijo...

las buenas intenciones en este mundo de mierrda valen gato...
el diablo es sabio, lástima que no nos hayan enseñado a escucharlo como se debe...seríamos mucho más felices...
TODOS VALEN VERGAAA...
menos vos, chuik!!!